Los graves incidentes que sufrió el plantel de Boca el sábado cuando llegaba al Estadio Monumental para jugar contra River  ya quedaron atrás y la final fue postergada. Sin embargo, esto no opaca que pudo haber ocurrido una tragedia, tal como relató el “Gringo”, chofer del micro, en diálogo con TNT Sports.

“Dios me mandó un ángel, que fue Paolini, que me agarró el volante, si no hoy yo no estaría contando esto acá. Soy sincero y franco. Si yo me desvanecía, el volante no lo agarraba nadie y no sé qué hubiera pasado. No sé si salía para adentro de una casa, si salía para arriba de la gente y pienso en los chicos que llevaba arriba. Me pongo a pensar porque soy un ser humano. Entonces digo: vamos a un partido de fútbol, no vamos a la guerra”, reveló.

Y completó: “Fue una sensación fea, que pensé que nunca lo iba a vivir. Es un partido de fútbol, no la guerra. Ayer parecía que íbamos a la guerra. Nunca me tocó pasar al frente de tanta gente. Cuando salí del túnel de Libertador, que habré hecho 150 metros, ya me di cuenta. Por eso le hice señas a una de las motos para que acelere porque se iba a poner bravo. Otra no quedaba, tenía que acelerar”.

FUENTE: TNT Sports.

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